LOS DIOSES ESCONDIERON LA VERDAD

Fueron los dioses quienes –en sueños– explicaron cuál era la gran tragedia humana:
Desde hace mucho, el hombre ha buscado la Verdad.

Algunos subieron hasta los más altos picos de la Tierra. Pero allí no había rastro de tan apreciado tesoro.

Otros creyeron encontrarla en el Poder. Pero sólo provocaron duelo y desolación.

Hubo quien subió a los púlpitos y, con un cruz en la mano, pretendió poseer la Verdad. Pero los templos se fueron quedando vacíos. Allí tampoco brillaba la solución para los problemas humanos.

Para muchos hombres, la Verdad parecía reclamarles desde el dinero. E hicieron grandes fortunas. Pero aquéllos, precisamente, fueron los más desgraciados.

Por último, grandes masas humanas –desorientadas y sin esperanza– se dejaron arrastrar por la voluntad y el egoísmo de unos pocos. En lugar de la Verdad hallaron esclavitud.

Pregunté entonces a los dioses dónde habían escondido la Verdad. Y, ante mí sorpresa, señalaron hacia mi corazón.corazon1

Cambio Climático

deshieloEn palabras de un destacado científico de la NASA, estamos en un momento que podemos irnos al carajo.

Ante este triste panorama solo nos queda reaccionar y cambiar el futuro que nos espera.

Con acuerdos globales que lleven a pasos básicos para acabar con las energías contaminantes que están acabando con el clima y poder salvarnos. Tales como la reunión que está convocando la ONU para concientizar a todos, principalmente a los gobernantes que no ven el alcance y la gravedad del asunto cuando no ven reclamos de los países, consideran que todo es parte de la naturaleza cuando es evidente que el cambio climático tiene consecuencias catastróficas y nos está demostrando que el futuro no es algo que nos cause mucha alegría.

Ahora mismo el gas metano, que es 25 veces peor que el CO2 para el cambio climático, está congelado bajo el hielo ártico, al derretirse, se filtra en la atmosfera incrementándose el calentamiento global, que a su vez derretirá más hielo, expulsando aun mas gas…(no quiero imaginar las consecuencias)

Este solo es un ejemplo de las consecuencia de seguir incrementando el uso de energías contaminantes, sin pensar en el futuro que nos espera.

Algunos países anuncia planes para reducir el uso del carbono, acercándose una cumbre climática en Paris 2015.

El retiro del hielo en el oeste de la Antártida es imparable, con graves consecuencias, esto significa que los niveles del mar aumentaran un metro en todo el mundo, la desaparición del hielo en la Antártida es probable que active un colapso en el resto de la capa de hielo Antártica occidental la cual llegara con la liberación del nivel del mar entre tres y cinco metros, lo que llevara a la desaparición de millones de personas en el mundo (triste pero real).

De acuerdo a estudios científicos este proceso llevara dos siglos, aunque parece mucho pero no tiene que ser el  punto rojo para empezar a preocuparnos, esto debe ser algo que se detenga ya.

Consecuencias del cambio climático llevan al aumento de temperatura en el planeta, entre 2040 y 2050 la media global será entre uno y dos grados más que la de ahora, dependiendo de los gases de efecto invernadero que sean emitidos, haciendo historia hacia 1780 la temperatura media aumento 0.8 grados.

DeforestacionTodo esto también nos lleva a voltear a la excesiva deforestación por la combinación de las sequias prolongadas y los incendios.

Como leí en alguno de los correos de una amiga, Tú debes ser el cambio que deseas ver en el mundo.

Cuando era niño soñaba que volaba

desdearriba

Cuando era niño, muchas noches soñé que volaba.

La mayoría de las veces me veía en la calle. Era de noche y estaba mirando las estrellas cuando de repente comenzaba a levantarme del suelo. Los primeros centímetros me elevaba de manera automática. Pero pronto comenzaba a darme cuenta de que cuanto más ascendía, más dependían de mí mis progresos, de lo que hacía. Si me emocionaba demasiado, si me dejaba llevar por la experiencia, volvía a caer al suelo… en picado. Pero si me lo tomaba con calma, si aceptaba la cosa tal cual era, me elevaba y me elevaba, cada vez más de prisa, hacia el cielo estrellado.

Y hacia todo aquello que en mi corazón anhelaba, siempre de manera controlada podía ver todo desde el cielo, era como sentir algo inmenso dentro de mi ser.

 

La despedida de un ser querido

Como en otras ocasiones lo he comentado; nacimos sabiendo a donde vamos y por que vamos hacia ese camino, solo que lo olvidamos en ese transcurso de nuestro aprendizaje de la vida, en ocasiones logramos recordarlo, en otras no lo logramos entender, hasta que llegamos a ese lugar que nos tienen destinado a cada uno. 
lutoEse ser querido, se va, su esencia se queda, aunque deseamos con el alma volver a verlo pasar por esa puerta, queremos volver a escuchar esas palabras que nos dieron tanta felicidad, tanta alegría, en ocasiones desesperación, ganas de seguir adelante, ganas de luchar, pero al final siempre queríamos tenerla(o) a nuestro lado.

Entra en nuestro ser un sentimiento de impotencia, de sufrimiento, de desesperanza, de tristeza, sintiendo que se nos va la vida, que se nos va esa fuerza que nos daba las ganas de seguir adelante, lloramos, nos lamentamos tal vez por lo que no hicimos o por lo que debimos haber hecho.

Pero recordemos que ha este mundo venimos a un aprendizaje, ese aprendizaje que nos mostrara el camino a seguir después de esta vida, así cuando aprendamos que todo esto es parte de la vida, no hará falta llorar la suerte del mundo. Esto forma parte del cambio de ciclo. Forma parte de esta energía que ha de despertar a los hombres.

Nuestros ojos se llenaran de lagrimas a menudo en los tiempos que vienen. Nuestros corazones palpitarán a menudo, de emoción ante el dolor de los demás.

Nuestras manos se extenderán hacia el que acude.

Sepamos echar una mano y corregir el paso, en la compasión y la paciencia.

¡Tantas lagrimas brotaran! ¡Tantas penas, tantas pérdidas!

Muchos seres partirán de la tierra para reencontrar la casa del Padre. Porque su cuerpo físico no soportará esta nueva esencia. Muchos se van ya para recargarse mejor y volver en cuerpos preparados para la luz. No lloremos estas partidas. Que nuestros corazones se alegren de enviarles hacia arriba y tratemos de explicar sin consolar, a los que se quedan.

Con todo mi amor.

Dedicado todos los que tengan hijos

Dedicado todos los que tengan hijos:

431281_461234433935710_1669779660_n«Platica entre Jason y Juan Marcos correspondiente al libro Caballo de Troya 3, donde Juan Marcos relata a Jason la charla secreta que mantuvo con Jesus durante la vispera del Miercoles 5 de abril del año 30.»
( Relato de Juan Marcos hacia Jason):- Paseamos, sin rumbo fijo y yo, aproveché la ocasión para confesarle mi tristeza y desilusión por no haber podido acompañarle en aquellos años de predicación. El Maestro –prosiguó Juan Marcos, entusiasmándose con los recuerdos- me recomendó que no me desalentase por los sucesos que estaban a punto de producirse. Y me profetizó algo.
Sus ojos brillaron de felicidad.
-Dijo que llegaría a vivir lo suficiente como para ser un «poderoso mensajero del reino».
-¿De qué te habló?
-Sobre todo, de su niñez en Nazaret. Sus padres eran más pobres que los míos.
El muchacho desvió la conversación, centrándose en el punto que, lógicamente, iluminaba e iluminaría para siempre su corazón.
-…Cuando le pregunté cómo llegar a ser un «poderoso mensajero del reino», el rabí manifestó lo siguiente: «Sé que serás fiel al evangelio del reino porque conozco tu fe y amor, enraizados en ti gracias a tus padres. Eres el fruto de un hogar en el que el amor está presente, aunque, por fortuna para ti, tus progenitores no han exaltado en exceso tu propia importancia. Su amor no ha distorcionado tu corazón. Disfrutas del amor paterno, que asegura una laudable confianza en uno mismo, fomentando los normales sentimientos de seguridad. También has sido afortunado porque, además del afecto que se profesan mutuamente, tus padres han sabido actuar con inteligencia y sabiduría. Ha sido esa sabiduría la que los ha llevado a ser inflexibles con tus caprichos y debilidades, respetando a un tiempo tu personalidad y tus propias experiencias. Tú, con tu amigo Amos, me buscaste en el Jordán. Ambos deseaban venir conmigo. Al regresar a Jerusalén, tus padres consintieron. Los de Amos se negaron. Aman tanto a su hijo que le negaron la bendita experiencia que tú estás viviendo. Escapándose de casa, Amos pudo haberse unido a nosotros. Pero esa actuación hubiera herido el amor y sacrificado la lealtad. Los padres sabios, como los tuyos, procuran que sus hijos no se vean forzados a herir ese amor o ahogar la lealtad, permitiéndoles, cuando llegan a tu edad, que desarrollen su independencia y que, gradualmente, vayan saboreando su libertad. No existe nada más desprendido y justo que el verdadero amor. El amor, Juan Marcos, es la suprema realidad, cuando es otorgado, con sabiduría. Pero los padres mortales, lamentablemente, lo convierten en un rasgo peligroso y egoísta. Cuando te cases y tengas tus propios hijos, asegúrate de que tu amor esté siempre aconsejado por la sabiduría y guiado por la inteligencia».
«Tu joven amigo Amos cree en este evangelio del reino tanto como tú, pero no puedo confiar plenamente en él. No estoy seguro de que lo hará en los años venideros. Su infancia no ha sido la adecuada. Él es igual a uno de mis discípulos, que tampoco tuvo una educación basada en el amor y la sabiduría. Tú, en cambio, serás un hombre digno de confianza, porque tus primeros ocho años transcurrieron en un hogar normal y bien regulado. Posees un fuerte y bien tejido carácter porque creciste en una casa en la que prevalece el amor y reina la cordura. Tal educación conduce a un tipo de lealtad que me inclina a creer que terminarás lo que has empezado.»
El resto de aquel miércoles -según el benjamín- fue de lo más apacible. El rabí de galilea siguió hablándole de la vida familiar, explicándole algo que los psicólogos conocen bien. «La vida de un niño será fácil o difícil, feliz o infeliz, de acuerdo con lo que haya tocado en su hogar a lo largo de esos cruciales primeros años de su existencia». Aunque no he tenido hijos, intuyo que el maestro tenía razón y que sus apreciaciones son tan válidas entonces como ahora. «En nuestro mundo», a pesar de sus comodidades y de la mayor información de los padres en general, los hogares dejan mucho que desear. Salvo, excepciones, el amor se agosta bajo el peso del egoísmo, de las prisas y de una civilización que no puede, no sabe o no desea valorar la belleza y la trascendencia de los niños. Ciertamente, las familias disfrutan hoy de una libertad como jamás la hubo. Esa libertad, sin embargo, no obedece ni está generada por el amor. No la motiva la lealtad ni la dirige la inteligente disciplina de la sabiduría.
«Mientras los padres sigan enseñando a rezar el “padre nuestro” –le aseguró Cristo a su joven acompañante-, sobre ellos caerá la tremenda responsabilidad de ordenar sus hogares de forma que esa palabra (padre) encierre y signifique un auténtico valor en las mentes y en los corazones de sus hijos.»